El nombre de Antonio Pacheco vuelve a encender uno de los debates más sensibles y prolongados del béisbol cubano. La censura institucional que pesa sobre el legendario antesalista santiaguero, motivada por su salida de la isla y su vida posterior en Estados Unidos, continúa generando reacciones dentro y fuera del país. En esta ocasión, una voz con peso histórico y político decidió alzar la mano en defensa del conocido “Capitán de Capitanes”: el exlanzador habanero Lázaro de la Torre.
Pese a su afinidad ideológica con el sistema vigente en Cuba, De la Torre no ocultó su desacuerdo con las sanciones simbólicas aplicadas a Pacheco, especialmente la negativa a colocar su emblemático número 6 en el estadio Guillermón Moncada de Santiago de Cuba, junto al de otras figuras ilustres del territorio. Para el otrora pitcher, se trata de una injusticia que golpea directamente la memoria histórica del deporte nacional.
Durante su participación en el podcast La Terraza, el exatleta fue categórico al señalar que este tipo de decisiones representan un castigo inmerecido para jugadores que entregaron toda su carrera a la camiseta cubana sin recibir una retribución justa. Según explicó, muchos de esos peloteros brillaron durante años a cambio de salarios simbólicos, sin protestar ni abandonar el compromiso con el país.
“Eso está mal hecho. Es un castigo para peloteros que lo dieron todo a cambio de nada, a cambio de 20 pesos. ¿Ahora porque quieren una mejoría para sus familias les vas a decir traidores?”, cuestionó De la Torre, visiblemente molesto por el trato hacia Pacheco y otros históricos.
El habanero también puso en perspectiva las enormes desigualdades económicas entre generaciones. Recordó que jugadores que participaron en el primer Clásico Mundial de Béisbol obtuvieron ingresos superiores a los que figuras como Antonio Pacheco, Orestes Kindelán o Norge Luis Vera percibieron durante toda su vida deportiva en Cuba, un contraste que considera inadmisible.
En uno de los momentos más contundentes de su intervención, De la Torre dejó claro que su ideología no le impide reconocer una injusticia. “Hay deserciones y deserciones. Yo soy un comunista recalcitrante, pero eso está mal hecho. El número de Antonio Pacheco tiene que estar en el estadio de Santiago de Cuba. Tiene que estar”, sentenció.
Las muestras de apoyo hacia Pacheco siguen creciendo, y esta declaración refuerza una realidad evidente: el legado deportivo no debería borrarse por decisiones políticas. ⚾🔥