La cubana Leyanis Pérez se proclamó campeona mundial de triple salto en pista cubierta tras imponerse en un reñido duelo a la venezolana Yulimar Rojas durante la final celebrada el 21 de marzo en Torun. Con una marca de 14.95 metros, Pérez no solo aseguró la medalla de oro, sino que igualó el mejor registro del año, confirmando su excelente estado de forma en la actual temporada.
La competencia, correspondiente al Campeonato Mundial de Atletismo Bajo Techo, mantuvo la expectativa desde el inicio, con dos de las mejores exponentes del triple salto femenino enfrentándose directamente por el título. Desde su primer intento, Pérez dejó claras sus intenciones al registrar 14.88 metros, colocándose en la cima de manera provisional. Por su parte, Rojas comenzó con un intento nulo, lo que la obligó a remar desde atrás en una final marcada por la tensión y el alto nivel técnico.
La cubana consolidó su liderato en su segunda oportunidad, cuando alcanzó los 14.95 metros, un salto que terminaría siendo decisivo. Aunque Rojas reaccionó en su cuarto intento con una marca de 14.86 metros, no logró superar a su rival. La venezolana, que llegaba en gran forma tras su recuperación de una lesión, intentó hasta el final revertir el resultado, pero cerró su participación con un salto nulo en su última oportunidad.
El podio lo completó la senegalesa Saly Sarr, quien alcanzó los 14.70 metros para quedarse con la medalla de bronce. Mientras tanto, la también cubana Liadagmis Povea finalizó en la cuarta posición con 14.41 metros, logrando su mejor marca de la temporada.
El enfrentamiento entre Pérez y Rojas ya se anticipaba desde semanas previas al evento, cuando ambas lideraban el ranking anual. Rojas había registrado 14.95 metros en febrero durante una competencia en España, mientras que Pérez había alcanzado 14.75 metros en Moscú. Todo indicaba que el oro se definiría entre ellas, como finalmente ocurrió.
Tras la competencia, Leyanis Pérez expresó su satisfacción por el resultado, destacando la exigencia del evento y el nivel de su principal rival. La atleta reconoció que su objetivo era mejorar su marca personal, pero valoró positivamente haber conseguido una nueva medalla de oro en un escenario de máxima exigencia.
Este triunfo reafirma la posición de Pérez como una de las principales figuras del triple salto mundial. Su ascenso al más alto nivel se consolidó en los últimos años, especialmente tras la ausencia temporal de Rojas por lesión en 2024, lo que le permitió ganar protagonismo y acumular títulos importantes tanto en pista cubierta como al aire libre.
La final disputada en Polonia no solo confirmó la rivalidad entre ambas atletas, sino que también evidenció el alto nivel competitivo del triple salto femenino en la actualidad, con marcas de gran calidad y un espectáculo que mantuvo en vilo al público presente de principio a fin.