ESTO ES INCREIBLE !!! REGIMEN CUBANO EN CONTRA LOS PANELES SOLARES !! NO HAY FORMA

Este video trata sobre la nueva medida en Cuba que obliga a pagar en dólares por el acceso a energía solar, una decisión que está generando polémica en medio de la crisis eléctrica que vive el país.

En un momento donde los apagones forman parte del día a día, surge un modelo que promete soluciones, pero que también despierta muchas dudas. La nueva normativa permite a ciudadanos y empresas contratar potencia solar dentro del sistema estatal, sin necesidad de instalar paneles en sus casas. Sin embargo, hay un detalle clave: todo debe pagarse en dólares.

El esquema funciona de una manera muy específica. No se trata de generar tu propia electricidad, sino de comprar una “cuota” de energía dentro del sistema controlado por el Estado. Por ejemplo, contratar 1 kilowatt puede costar desde 90 dólares por dos años hasta 600 dólares por un contrato de 20 años. A cambio, el usuario recibe un descuento mensual en su consumo eléctrico, como si fuera un crédito energético.

A simple vista, parece una alternativa interesante, pero cuando se analiza más a fondo, el panorama cambia. El control total sigue en manos del sistema eléctrico nacional, que además fija las tarifas, gestiona la energía y decide las condiciones. Incluso si se generan excedentes, estos solo pueden venderse bajo reglas impuestas por el propio Estado.

El problema más evidente es el acceso. En un país donde gran parte de la población no tiene ingresos en dólares, esta medida introduce una barrera clara. Solo quienes tengan acceso a divisas podrán beneficiarse, mientras el resto seguirá dependiendo de un sistema eléctrico que ya muestra señales de colapso.

Además, aunque se promueve la energía solar como solución, los costos de los equipos siguen siendo elevados. Un sistema básico puede superar los 75 mil pesos cubanos, lo que lo convierte en una opción poco realista para la mayoría.

En la práctica, más que una apertura energética, este modelo parece trasladar parte del costo de la generación eléctrica a los ciudadanos, sin ceder el control del sistema. Una solución que podría aliviar a algunos, pero que también amplía la desigualdad.

Cuba busca alternativas, pero el camino no es sencillo.

Y aquí viene la pregunta que está dividiendo opiniones: ¿esta medida es una solución inteligente para enfrentar la crisis energética o es una forma de cargarle el problema a la población sin resolver el fondo del sistema?