URGENTE!! JULIO CESAR LA CRUZ LANZA POLEMICO COMENTARIO Y MENCIONA A FIDEL CASTRO

Julio César La Cruz, uno de los boxeadores más laureados del deporte cubano, volvió a encender la polémica con unas declaraciones que rápidamente se hicieron virales en redes sociales. El multimedallista olímpico y mundial reafirmó públicamente su fidelidad absoluta al régimen cubano y, en particular, su admiración sin límites por la figura de Fidel Castro. Sus palabras no pasaron desapercibidas y han provocado un fuerte debate, no solo en el ámbito deportivo, sino también en el social y político, pues se trata de un atleta que representa oficialmente a Cuba en escenarios internacionales.

Durante una entrevista concedida el 7 de septiembre al pódcast “Solo gente bonita”, el púgil camagüeyano expresó sin titubeos: “Yo soy cien por ciento fidelista. Mi ídolo es Fidel Castro Ruz. Yo he estudiado la historia y Fidel es mi ídolo. Miguel Díaz-Canel es nuestro presidente, pero Fidel es mi ídolo. Yo tengo dos ídolos: Fidel Castro y mi mamá. Lo conocí y nos ayudó a todos nosotros”. Estas declaraciones ratifican lo que ya era evidente en su trayectoria: La Cruz no ha ocultado nunca su postura política, muy ligada a las estructuras de poder en la isla, y cada ocasión pública la utiliza para rendir homenaje al fallecido líder cubano.

Las reacciones no se hicieron esperar. Muchos usuarios criticaron duramente su “idolatría” hacia un personaje histórico que es señalado como responsable de la crisis política, económica y social que atraviesa Cuba desde hace décadas. Para una gran parte de sus compatriotas, escuchar que un deportista que goza de privilegios otorgados por el sistema exprese este tipo de opiniones resulta una burla hacia quienes sufren diariamente las carencias. Sin embargo, para La Cruz se trata de un gesto de gratitud y fidelidad hacia alguien que, según él, influyó de manera decisiva en su carrera y en la de otros atletas cubanos.

Este episodio recordó inevitablemente otra de las controversias más grandes de su trayectoria, ocurrida en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Allí, tras vencer en los cuartos de final al cubano nacionalizado español Emmanuel Reyes, gritó en pleno ring: “Patria y Vida no, Patria o Muerte, Venceremos”. Sus palabras, cargadas de simbolismo político, desataron una ola de críticas internacionales, especialmente porque coincidieron con el auge del movimiento “Patria y Vida” que se había convertido en un himno de protesta dentro y fuera de la isla.

El propio boxeador rememoró ese momento en la entrevista, asegurando que actuó en defensa de lo que consideró un agravio previo de su rival. “Cuando me pronuncié sabía que iba a ser polémico y que iba a repercutir políticamente. Yo no soy político, solamente que tengo orgullo y honor. En aquel momento yo peleé contra Emmanuel Reyes, otro cubano que compitió por España. Él había dicho en redes sociales que si ganaba y me arrancaba la cabeza iba a gritar ‘Patria y Vida’”, explicó. Para La Cruz, aquella fue una respuesta de orgullo personal, aunque muchos la interpretaron como una sumisión al discurso oficialista del régimen.

El boxeador fue más allá, calificando de “ingenuas” e “incultas” a las personas que lo criticaron por su posición. En su visión, lo suyo es representar a Cuba y obtener medallas, no hacer política, aunque sus palabras reflejen precisamente lo contrario. Este comportamiento, lejos de aislarlo dentro del movimiento deportivo cubano, parece reforzar su relación con las autoridades, que lo consideran un símbolo del “atleta revolucionario”.

Julio César La Cruz, por tanto, continúa siendo un personaje polémico que divide opiniones: ídolo para algunos que lo ven como un ejemplo de fidelidad a sus convicciones y al sistema, y blanco de críticas para otros que lo consideran un atleta al servicio del poder, más preocupado por sus privilegios que por reflejar el verdadero sentir de la mayoría de los cubanos.